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¿Quién puede ser Santo?

La santidad es algo que se logra al practicar la espiritualidad con una entrega de amor total por todo lo que nos rodea.

En estos tiempos de tanta superficialidad mucha gente confunde la bondad con debilidad, la honestidad con la estupidez.

Para quien quiera practicar su espiritualidad en la actualidad, buscando la santidad, solo debe ser una imagen de Dios en cada una de sus acciones. Es llevar lo ordinario a lo extraordinario de la gracia de Dios.

Quien practica su espiritualidad al máximo, nunca está triste, sino que siempre está alegre alabando la gracia de Dios, con pasión por lo que hace y lo que vive.

Un verdadero santo no se llama a si mismo como santo, sino que son los demás quienes le reconocen de esa forma por sus acciones.

Crecer espiritualmente es entregarse a los demás a través del servicio desinteresado con el más profundo amor.

Ser santo no es sinónimo de ser triste o aburrido. Quien ama lo que hace vive feliz y refleja su alegría en los demás.

Somos sensibles por naturaleza y por ende somos moldeables, por eso todos podemos ser mejores si nos lo proponemos.

Nuestra sensibilidad hace que otros quieran imponernos sus ideas por la fuerza tratando de aprovecharse de nosotros. Nunca debemos permitir que nadie pisotee nuestra dignidad. La dignidad no se negocia.

Nuestra espiritualidad no debe imponerse ni usarse para excluir a aquellos que piensan difererente. Todos somos dignos. Los prejuicios y la imposición de las ideas destruyen la armonía que debe existir para el beneficio de todos. Debemos ver en los demás su capacidad de ser una imagen de Dios con sus ejemplos y acciones.

Nunca debemos usar afectivamente a las personas. A su vez, es importante exigir la excelencia para evitar la mediocridad, siempre de forma constructiva.

Todos necesitamos tener paz mental y espiritual.

Quien practica la espiritualidad es solidario, misericordioso, caritativo, entregado al servicio, altamente amoroso y comprometido.

El Espiritu de Dios está con nosotros y nos toca con su infinito amor. Podemos vivir a su manera y dar ejemplo con nuestras acciones.

Que Dios nos bendiga a todos…

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