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La importancia de la oración

La oración es la forma como nos encontramos con Dios y como exteriorizamos nuestras reflexiones.

Existen diversas formas de orar que podemos aplicar para expresar nuestra espiritualidad.

La primera forma de oración siempre debería ser el agradecimiento, por el privilegio de existir, por todas las bendiciones que recibimos cada día, comenzando por nuestra salud, el amor, la paz, el alimento, el hogar, el trabajo, la educación y todo lo que hemos logrado en medio de las circunstancias que nos rodean.

En nuestras oraciones es importante pedir perdón por nuestros errores, así como limpiar nuestra mente y nuestro espíritu perdonando a todos los que nos hayan hecho daño.

Al orar podemos pedir por nuestras necesidades, comprometiéndonos a realizar las buenas acciones que estén a nuestro alcance para ayudarnos y ayudar a los demás.

Bajo circunstancias muy difíciles, cuya solución va mucho más allá de nuestras posibilidades, podemos suplicar por la intervención de Dios en mejorar las circunstancias que nos permitan salir adelante.

La alabanza es también una forma de orar en la cual entregamos todo nuestro amor a Dios expresándole nuestra admiración por su guía y bendiciones.

Orar es reflexionar acerca de nuestras circunstancias y nuestras acciones para superarlas, es crear el compromiso con nosotros mismos en que trabajaremos en pro de lograr nuestras metas, es agradecer por lo que ya hemos logrado y por aquellos que nos ayudan a hacerlo, es alinear nuestra mente y nuestro corazón con el bordón espiritual con el que nos apoyaremos en el camino, es reconocer nuestras fallas y buscar la forma de no volver a cometerlas, es ser fieles a nuestras creencias y principios, es no dejar que las cosas sucedan sin saber por qué ha sido así, es meditar sobre nuestras acciones y tomar mejores decisiones, orar es limpiarnos para retomar el impulso.

Quien ora continuamente, reflexiona continuamente, corrige continuamente, crece y se sintoniza con lo que le permitirá triunfar.

Orar permite ser un mejor líder de nuestra existencia y de aquellos a los que debemos guiar.

Quien ora acciona con mayor conciencia y con el compromiso que viene desde el agradecimiento y la bondad.

Cuando tengas confusión por las circunstancias que atraviesas, tómate unos minutos, respira con tranquilidad y comienza a orar con gratitud y fe en que conseguirás las respuestas que te permitirán escoger el camino correcto.

La oración es el conducto que alimenta y sostiene la Fe.

La Fe es la certeza y la tranquilidad de saber que todo será como lo esperas.

Quien ora y tiene Fe es más feliz y más sano.

Señor, hoy te damos gracias por enseñarnos a orar y por entender que esto nos ayuda a tener una vida más equilibrada.

Que Dios nos bendiga a todos…

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