¿Cómo enfrentar las dificultades de acuerdo al Padre Alberto Linero?

¿Cómo enfrentar las dificultades de acuerdo al Padre Alberto Linero?

Todos tendremos problemas mientras que estemos vivos. Si no tienes problemas es porque te moriste ayer.

Los problemas son de todos los tamaños.

Ante los problemas difíciles tenemos que tener una actitud que nos permita salir adelante.

En la dificultad nos llenamos de miedo, y esto nos hace ver las cosas pequeñas como grandes amenazas, y esto lleva a la desesperación.

Aunque todos tenemos que enfrentar dificultades, nunca nos debemos llenar de miedo porque si lo hacemos estaremos agrabando nuestros problemas, haciendo y diciendo cosas de las cuales luego nos arrepentimos, porque perdemos el control de nuestra vida.

Con la Fe en Dios podemos superar nuestros problemas enfrentándonos a los mismos, sin tener miedo.

Quien tiene Fe sabe que aunque haya un ejército o una tempestad en su contra, vencerá.

El confort nos ha hecho débiles, temerosos.

Hay que enfrentar los miedos aunque existan riesgos y dificultades.

Hoy el Señor nos dice, No Temás, ten confianza en tu corazón.

Vamos a salir adelante por la fuerza de aquel que nos ama, Jesucristo El Salvador.

La necesidad también bendice. Las cosas que necesitamos y no teníamos nos hicieron crecer.

Es importante enseñarle a nuestros hijos a superar las necesidades por si mismos. Enfrentando sus dificultades para que pierdan los miedos a las frustraciones que se nos presentan cada día.

Quién sabe vivir en el medio de las frustraciones, sabe enfrentar los problemas y por eso es menos propenso a sufrir del miedo.

El mensaje de la Fe en Dios es NO TEMAS.

Para enfrentar los problemas hay que ser firmes y tomar decisiones continuamente.

Toda decisión es una renuncia a algo. Sin renuncia no hay decisión firme. Hay que aprender a renunciar.

Cuando tomamos una decisión y renunciamos a algo, debemos ser firmes y asumir nuestra renuncia cumpliendo al enfrentar los problemas.

Muchas veces vivimos en mundos idealizados y luego sufrimos cuando la realidad nos hace aterrizar.

Si queremos tomar decisiones firmes tenemos que tomarlas desde la realidad y no desde las fantasías que nos creamos.

Las fantasías se crean porque no queremos aceptar la realidad tal cual és.

Necesitamos asumir los riesgos de nuestras decisiones. Toda decisión tiene riesgos. Nunca tendremos el 100% de seguridad. Si decimos que esperarémos estar completamente seguros para tomar una decisión entonces nunca la tomaremos.

Las decisiones se toman con esperanza, nunca con negativismo. Hoy tenemos que pensar que nuestro mañana, nuestro futuro, va a ser mejor.

Debemos ser optimistas con objetividad.

Para no tenerle miedo a las batallas que debemos enfrentar en la vida, debemos tomar buenas decisiones sin tener miedo, siendo firmes, renunciando a lo que no nos conviene y teniendo esperanza con optimismo objetivo.

La Fe no la enseñan en las escuelas, la enseñan en las casas. Somos solidarios, misericordiosos, respetuosos, entre otros valores, si eso nos lo enseñaron en la casa.

Convertirse en la Fe es no ver con nuestros ojos sino con los ojos de Dios.

No podremos perdonar si no aprendemos a tener Fe.

Fe es creer. No es solo esperanza.

No es suficiente orar o rezar, solo se es cristiano cuando se vive y acciona a la manera de Jesús.

Nuestras relaciones interpersonales, en especial las relaciones familiares, deben verse con los ojos de Dios, es decir, con la claridad y comportamiento que produce la Fe.

Tener Fe no significa que Dios va a hacer lo que nos toca a nosotros.

Como dice mi padre, a Dios rogando y con el mazo dando.

Nos debemos sudar lo que nos toca, luego Dios nos ayudará.

Trabajemos como si todo dependiera de nosotros y confiémos como si todo dependiera de Dios.

Todo lo podemos en cristo que nos fortalece.

Luchemos en solucionar los problemas sabiendo que Dios nos ayudará auque seamos nosotros los que tenemos que resolverlos enfrentando los problemas sin miedo dándo la batalla sin darnos por vencidos.

Vivamos la experiencia de luchar los unos por los otros, apoyándonos para salir adelante.

Hoy en día muchos padres no les exigen a sus hijos por temor a que se frustren. Tenemos que enseñarles a manejar los problemas y sus necesidades trabajando por si mismos enfrentándo los miedos.

Necesitamos padres que quieran luchar por sus hijos sin solo consentimiento y con mucha educación en la Fe en base a un comportamiento viendo con los ojos de Dios.

Que Dios nos bendiga a todos…

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